Principios
Misión
Colaborar en la formación integral de la persona, a través de una sólida educación académica, cultural y axiológica, en un ambiente de armonía y libertad con
una actitud de apertura y docilidad al Espíritu Santo.
Visión
Ser una institución en constante innovación educativa, que promueva la educación integral y la excelencia académica de la persona, para que llegue a ser portadora de valores humanos, cristianos y profesionales, capaz de interpretar y transformar su realidad social.
Principios
1. Educamos integralmente a la persona desde la perspectiva humano - cristiana, según el Carisma vocacional - sacerdotal de las Hijas del Espíritu Santo.
2. Educamos en un ambiente evangélico de cordialidad, alegría, respeto, seguridad, confianza y armonía, que favorezca las relaciones interpersonales entre los miembros de la comunidad educativa.
3. Educamos en un proceso de calidad y excelencia académica, que permita el desarrollo de habilidades, hábitos y capacidades cognitivas, en la búsqueda del conocimiento, con sentido creativo, crítico, ético, aplicando los avances tecnológicos y científicos con una visión humanista.
4. Educamos en una escuela abierta, que responde a las necesidades, carencias y aspiraciones de cada alumno para que se inserte satisfactoriamente en la sociedad.
5. Contamos con un personal docente profesional, capacitado, en constante actualización e identificado con el Carisma Institucional, que le permite responder a las exigencias de la educación de calidad que se ofrece.
6. Compartimos con los laicos la misión educativa, quienes, por su protagonismo, son líderes formadores de hombres y mujeres comprometidos en el servicio a los demás.
7. Trabajamos en estrecha colaboración con los PPF, primeros responsables de la formación de sus hijos, ofreciéndoles herramientas para que puedan cumplir con su misión.
8. Educamos a partir de un modelo educativo propio, que fundamentado en los valores de un humanismo cristiano, promueva la formación de la persona en orden a su fin último y al bien de las sociedades.
9. Educamos en un proceso evangelizador que lleve a los alumnos a realizar una integración entre fe, cultura y vida.
10. Educamos para un compromiso solidario, ante un mundo empobrecido.
Quienes Somos
Somos uno de los trece Colegios del Espíritu Santo.
El Colegio Vallarta Satélite fue fundado en febrero de 1960.
Contamos con Jardín de Niños, Primaria y Secundaria. El Colegio
es mixto, bilingüe y con grupos medianos para brindar
una atención individual.
Ofrecemos una educación de nivel académico que permite a
los alumnos egresados tener una destacada participación en
escuelas en las que continúan sus estudios.
Somos una comunidad educativa donde religiosas, profesores,
personal y padres de familia trabajamos juntos por la educación
integral de cada uno de nuestros alumnos en un ambiente cálido
y cordial de libertad, respeto y disciplina.
Contamos con los siguientes programas que favorecen el
desarrollo de competencias (conocimientos, habilidades, destrezas,
valores y actitudes) en los alumnos:
- Programas académicos que se desarrollan con base en
una Metodología de Principios Constructivitas.
- Programa de Educación en la Fe con la metodología de “Ver, Juzgar, Actuar, Evaluar y Celebrar”, asesorado por
religiosas e impartido por catequistas en continua capacitación.
- Programa “Integrated Language Arts” como base de
una educación bilingüe que favorece la comunicación e
interacción de los alumnos en el idioma inglés.
- Actividades Extraescolares. Clases mediante las cuales
se complementa la formación integral de los alumnos:
fútbol, básquetbol, voleibol, coro, baile - porras, teatro.
- MOVEV. Movimiento Vocacional Espíritu y Vida - espacio
donde se les ofrece a los alumnos la posibilidad de seguirse
formando humana y cristianamente y de tener una
proyección de compromiso social.
Fundadores
Ana María Gómez Campos
Nació en México el 5 de julio de 1894. Perdió a su padres cuando tenia dos años y su abuela materna, que pasó a vivir con su familia, influyó mucho en su formación.
Combinaba el juego con el trabajo y la oración y así aprendió a tejer, rezar, a leer y a jugar, aún antes de ir a la escuela.
Su amor al estudio la llevó a obtener el título de maestra normalista y a cursar varias maestrías y postgrados universitarios, algo totalmente inusual en una mujer a principios del siglo XX.
A los 15 años decidió consagrar su vida al Señor, el día en que profesó como religiosa, tomó el nombre de Ana maría del Espíritu Santo, pero habrían de pasar muchos años más para encontrar el camino por donde Dios quería llevarla.
Ana María, por consejo de su director espiritual, abre una escuela, donde conoció al Padre Félix de Jesús, él cual visitaba el grupo y al que le dio el nombre de Betania, después de tratara Ana María algunos años, la invitó a fundar una congregación religiosa que se alimentara de la Espiritualidad de la Cruz, recientemente manifestada a la señora Conchita Armida, y tuviera por fin promover la vocación sacerdotal entre los niños. A Ana María la idea le pareció venida de Dios y aceptó secundar los proyectos del Padre Félix.
La nueva Congregación llamada “Hijas del Espíritu Santo” nació en San Luis Potosí, el 12 de enero de 1924.
La Congregación empieza a crecer poco a poco al principio, debido a la persecución religiosa y a la inestabilidad política del país, más aprisa después, Al morir el Padre Félix de Jesús.
La Obra quedó únicamente en manos de la Madre Ana María, quien la impulsó fuertemente, fundando colegios para varones y niñas en diversos lugares y difundiendo el espíritu sacerdotal de Cristo y el amor al Espíritu Santo y a María, Madre de la Divina Gracia.
Descanso en el Señor el 24de marzo de 1985. Al morir la Madre deja establecidas comunidades en 12 ciudades diseminadas en 8 estados de la Republica Mexicana.
Félix de Jesús Rougier
Nació en Meilhaud, Francia, el 17de diciembre de 1859.
A los 19 años decide entrar en la Congregación de la Sociedad de María,
para hacerse misionero; fue ordenado sacerdote el 24 de septiembre de 1887.
En julio de 1895, fue enviado a Colombia como superior de una nueva fundación
en Ibagué, en donde desarrollo una asombrosa actividad misionera en favor
de sacerdotes, religiosas, seminaristas, jóvenes, niños y pobres.
Debido a la guerra civil, en Colombia, fue enviado a México en febrero de 1902;
lo nombraron Párroco de la colonia francesa en México, haciéndose cargo del
templo del Colegio de Niñas en el centro de la ciudad; al año siguiente tuvo la gracia de conocer a la Sra. Ma. Concepción Cabrera de Armida, quien le transmitió la riqueza de La Espiritualidad de la Cruz y lo entusiasmó por las Obras de la Cruz.
Diez años después, regresa a México con la bendición de sus superiores, para fundar la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, el 25 de diciembre de 1914. Fue nombrado superior y maestro de novicios del nuevo Instituto.
La escasez de sacerdotes en México le hizo pensar en una Congregación dedicada a promover vocaciones sacerdotales y a pedir para ellas gracias de santificación y perseverancia. En 1920 conoce a la Srita. Ana María Gómez Campos quien dirigía una escuela llamada “Betania”, en su primera visita exclamó: “La Betania es un semillero de vocaciones” y poco tiempo después le propone a la Srita. Ana María fundar una Congregación que tenga como fin La preparación de los sacerdotes del mañana, los futuros Misioneros del Espíritu Santo. San Luis Potosí, tierra bendecida por Dios donde nacieron las Obras de la Cruz, fue el lugar señalado por la Providencia para que naciera, el 12 de enero de 1924, la Congregación de las Hijas del Espíritu Santo.
El 10 de enero de 1938 pasó de este mundo a los brazos del Padre.