Para desarrollar la inteligencia emocional, es necesario trabajar las emociones día a día de cada niño.

Cada uno de ellos percibe las emociones de forma diferente , cada quien  e el mundo desde su perspectiva de vida. Por ello es clave que los maestros trabajen las emociones desde al aula para que los niños aprendan a diferenciar las emociones que sienten ellos y los demás y también puedan poner palabras a lo que sienten.

Trabajar la empatía sin duda mejorará el rendimiento académico.

 

              “Las emociones se pueden trabajar a cualquier edad, pero con los niños jugando será más fácil de aprender.”

Es importante que los niños entiendan la importancia de la calma y autorregular su conducta. de esta forma, al modificar su estado físico pueden cambiar el emocional, pueden llevar a cabo actividades de relajación, como respiraciones lentas y profundas que permitan calmarse y dejar el estrés a un lado.

También es posible conseguir liberar emociones con el movimiento, por ejemplo saltando para liberar emociones y parar de pronto y poder encontrar el equilibrio. Así pueden comprobar que la acción conduce a la calma

Pueden invitar a los niños a expresar sus emociones, a través de colores o reconocer las emociones propias o en los demás, pueden expresar mediante juegos de actuación y adivinanzas cuáles son las emociones propias o las de sus compañeros de clase.